8 Consejos Para Mejorar Tus Fotos Con La Técnica Del Flash Rebotado

El uso de flashes externos se ha popularizando entre fotógrafos aficionados. Han dejado de ser accesorios exclusivos de profesionales, gracias a los precios cada vez más competitivos que ofrecen segundas marcas y que han hecho que las tradicionales vean amenazada su supremacía y empiecen a ofrecer precios más bajos.

Sin embargo, adquirir uno de estos flashes es sólo un pequeñísimo paso de todos los que hay que dar para sacarle todo el partido que pueden dar. De hecho, hay muchos que lo compran, lo usan y, después de acabar horrorizados por la dureza de la luz que aprecian en sus fotos al utilizar el flash directo, deciden guardarlo y no volver a usarlo jamás.

Hoy vamos a reflexionar sobre la técnica del flash de rebote. Ya sé que hemos hablado de ella con anterioridad en distintos artículos, pero en este artículo vamos a dar múltiples consejos que te ayudarán a dominar esta técnica y a empezar a utilizarla más a menudo y así poder vencer el miedo a usar tu flash externo, ¿de acuerdo?

Recordando Qué Es Eso Del Flash Rebotado

Por si hay algún despistado, el funcionamiento del flash rebotado es muy sencillo. Consiste, básicamente, en buscar un techo, una pared o cualquier otra superficie donde poder rebotar la luz de nuestro flash y que esta superficie sea la que ilumine al sujeto.

¿Qué ventaja aporta el rebote?  Fundamentalmente lo que conseguimos es incrementar la superficie que ilumina a nuestro sujeto y, de este modo, recibe luz desde un mayor número de direcciones, con lo que se consigue una iluminación más suave y uniforme.

Este comportamiento es completamente distinto al que logramos si dirigimos la antorcha de nuestro flash externo directamente sobre el sujeto. Ya que en este caso la fuente de luz es puntual, la luz llega de una única dirección y afecta con dureza al sujeto, amplificando las sombras e imperfecciones del rostro.

Por supuesto, para poder rebotar el flash, es preciso contar con un flash externo (olvídate de hacer esto con el flash incorporado en tu cámara, tanto por la incapacidad de girarlo, como por la potencia del mismo) y su capacidad de girar su antorcha en vertical y horizontal.

Eso sí, el tener que rebotar el flash supone una clara pérdida de potencia, que habrá que tener en cuenta como veremos más adelante. Recuerda la regla de la inversa del cuadrado, a medida que incrementamos la distancia, se reduce de forma cuadrática la potencia, y cuando rebotamos el flash hay que tener en cuenta que la luz tiene que ir hasta la superficie de rebote y luego volver, esto es, el doble de distancia (además de la luz que absorba la superficie).

Ahora que ya tenemos claro en qué consiste, veamos algunos consejos para conseguir el mejor resultado posible.

#1 Debes Realizar Múltiples Pruebas Previas

A pesar de que hay muchos flashes actuales a precio razonable con tecnología TTL (Through The Lens) y este mecanismo nos permite que el flash se encargue de hacer los cálculos para determinar la intensidad necesaria para obtener una exposición adecuada, es posible que nuestro flash no tenga suficiente potencia, o que queramos compensar el resultado que nos ofrecen estos automatismos.

O incluso es posible que prefieras disparar en manual (porque tienes tiempo de preparar la toma y no te vas a mover). Tanto en un caso como en otro, es muy importante realizar múltiples pruebas e ir ajustando parámetros hasta alcanzar el resultado deseado. Requiere mucha pericia o muchísima suerte conseguir el resultado deseado a la primera.

#2 Decide La Dirección del Rebote

Al rebotar la luz estamos modificando la dirección de la luz que incidirá sobre el sujeto. Resulta fundamental visualizar antes de realizar el disparo la dirección que tendrá la luz que lo ilumine.

En este sentido, la luz más natural, si sólo se dispone de un flash y de ningún tipo de reflector, es la luz lateral. Así que trata de buscar paredes en lugar de techos. Y determina, en función de la composición, si es preferible una iluminación por la derecha, o por la izquierda.

En la fotografía superior, se ha utilizado luz rebotada. En realidad son dos luces, una rebotada sobre el techo y otra sobre la pared derecha, pero en ambos casos rebotadas.

Cuando rebotas sobre el techo, se generan unas sombras muy acusadas bajo ojos, nariz, barbilla, etc. Así que si no tienes un reflector u otra superficie que pueda rellenar las sombras desde la posición opuesta a la superficie de rebote, te recomiendo que evites este tipo de iluminación.

Otra alternativa es rebotar sobre la pared que hay detrás del fotógrafo, aunque hace falta mucha potencia y es posible que el fotógrafo haga sombra sobre el sujeto, por lo que hay que tener cuidado con esta opción. Es la opción que se tomó en la siguiente imagen.

Habría una última alternativa, que es rebotar sobre el suelo (dándole la vuelta a la cámara). Esta opción, salvo que busques un resultado "vampírico" tampoco es muy recomendable en la mayoría de situaciones :)

#3 El Tamaño De La Superficie de Rebote

Hemos hablado de la importancia del tamaño cuando veíamos accesorios como softbox y paraguas, ¿recuerdas? En este caso, no tenemos la posibilidad de contar con ninguno de estos accesorios, nuestro flash externo está desnudo y sobre nuestra cámara.

¿Qué podemos hacer para incrementar el tamaño de la fuente de luz y, por tanto, lograr una iluminación más suave y uniforme?

  1. Intentar incrementar (mínimamente) la superficie con algún difusor "de mano". No te lo recomiendo, la ganancia es mínima, créeme.
  2. Incrementar de manera considerable la superficie que iluminará al sujeto rebotando sobre alguna pared o columna que se encuentre a una distancia adecuada y que signifique un incremento de tamaño considerable. Esta opción es mucho mejor.

Sin duda, la opción más recomendable es la segunda. Eso sí, deberás procurar encontrar una superficie del mayor tamaño posible para obtener una iluminación más suave.

#4 Cuidado Con El Color De La Superficie de Rebote

Al cambiar la "blancura pura" de la antorcha del flash por el color que tenga la pared o superficie sobre la que estamos rebotando, debemos considerar que estamos incorporando una dominante sobre el primer plano de nuestra imagen que es posible que posteriormente tengamos que corregir, o que directamente sea inaceptable.

Si tenemos suerte y la superficie de rebote es blanca, genial. Si por el contrario es de un color intenso, habrá que valorar si nos vale el resultado o es preferible buscar una superficie distinta sobre la que rebotar.

En función de la tonalidad de la superficie y de la iluminación ambiente, quizás te pueda interesar utilizar algún gel que modifique la luz de salida del flash y, por tanto, la reflejada. Aunque deberás hacer esto con mucho cuidado, pues la suma de colores no es sencilla.

#5 Abre Bien El Diafragma Para Coger Toda La Luz Posible

Como hemos comentado al principio del artículo, el rebotar la luz tiene un peaje en forma de pérdida de potencia que debemos considerar y, por tanto, manejar los parámetros de forma adecuada para exprimir al máximo la luz de que disponemos. La siguiente imagen, por ejemplo, fue tomada a f/2.8 para aprovechar toda la luz de la superficie de rebote.

Sin duda, para sacar el mayor partido a la luz de nuestro flash debemos utilizar diafragmas bien abiertos. Recuerda que si incrementamos el tiempo de exposición, siempre que estemos dentro de la velocidad de sincronización, no estamos aumentando la luz del flash, sino la iluminación ambiente. Así que para maximizar la potencia del rebote, usa diafragmas abiertos.

#6 ¿La Superficie De Rebote Está Demasiado Lejos? Ajusta El Zoom De La Antorcha

Flash rebotado - Zoom antorchaSi has abierto todo lo posible el diafragma, el flash está disparando a su máxima potencia, y aún así el primer plano está subexpuesto, el siguiente ajuste que debemos manejar es el zoom de la antorcha del flash.

Sitúa el zoom de la antorcha al máximo (105mm, 150mm, ó 200mm, lo máximo posible). De este modo, concentrarás el haz de luz y lograrás una mayor potencia. Así, aunque reduzcamos la superficie sobre la que se rebotará, al menos estaremos ganando algo de potencia.

#7 ¿No Es Suficiente? Incrementa La Sensibilidad ISO

Si aún así no consigues que el primer plano esté bien iluminado, hay que recurrir a la sensibilidad del sensor. Eso sí, ten en cuenta que este ajuste afectará tanto al primer plano, como al resto de la imagen, por lo que probablemente tendrás que reducir el tiempo de exposición para no sobreexponer el fondo.

La sensibilidad ISO multiplicará la fuerza de tu flash, pero también incorporará ruido en tu imagen. Valora, en función del comportamiento de tu cámara a unos y otros niveles de ISO, hasta que valor de sensibilidad puedes llegar y, como siempre, trata de mantenerte en el valor de ISO más bajo posible.

#8 ¿La Superficie Es Inalcanzable? Rebota Sobre Una Superficie Que Sostenga Tu Asistente

Si aún así no consigues suficiente luz rebotada porque la superficie de rebote está demasiado lejos, o bien porque no existe tal superficie, la última alternativa que te queda si quieres rebotar la luz de tus flash y poder disponer de las ventajas de este tipo de iluminación es llevar contigo esta superficie de rebote.

Flash rebotado en reflector

Para ello, si tienes la posibilidad de contar con un asistente o alguien que te puede ayudar, puedes proporcionarle un reflector, pedirle que lo sostenga en la posición que necesites con respecto al sujeto, y dirigir el destello de tu flash hacia él. Así lograrás el mejor resultado posible, pues podrás colocar la superficie de reflejo con el tamaño y en la dirección que deseas y, por supuesto, sin que la luz rebotada refleje ninguna dominante extraña.

¿Me Dejo Algo?

Y hasta aquí la lista de consejos que yo utilizo cada vez que necesito disparar mi flash rebotado en eventos. Como te decía, el flash de rebote es mi opción preferida cuando no dispongo de los modificadores de luz apropiados (softboxes o paraguas), ni del tiempo y preparación que requiere usar estos accesorios para cada toma y, por supuesto, quiero evitar la dureza de la luz que ofrece un flashazo directo.

Quizás me dejo algún consejo, ¿me ayudas a completar el artículo?, ¿o eres de los que prefieren no complicarte y disparar el flash directo?, ¿o bien con algún tipo de "difusores de mano", u otra técnica? ¡Cuéntanos!, quizás nos descubras nuevas posibilidades que poder probar e incorporar a nuestro repertorio.

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Comentarios

  1. ric2011 dice:

    Creo que no has comentado nada sobre la laminilla blanca que se puede extraer por sobre la lámpara de destello que viene con el flash, he visto que la usan con el cabezal a 45 grados, ¿Qué opinas sobre ello? Gracias

    • La laminilla blanca no produce ventajas desde un punto de vista de rebote (o sí, pero no es muy significativo).

      El uso que tiene es como complemento del rebote. Así, cuando rebotas el flash sobre una superficie y, al mismo tiempo tienes levantada esta laminilla, consigues tener dos fuentes de iluminación (la de la superficie en que rebotas, principal y más potente) y la de la propia laminilla, en la que rebota algo de luz pero que lo que aporta básicamente es un catchlight más atractivo en los ojos del sujeto fotografiado.

      Ciao

  2. ric2011 dice:

    Bien Javier, gracias por la explicación, lo he visto usar así muchas veces, por eso la consulta.

  3. mauro.duenas dice:

    saludos, yo uso en mi nikon d7000 un sb910 con un gary con bueos resultados, para hacer un luz menos dura, que opinion tienen de ese difusor, no se mucho sobre como usarlo al maximo.

    • Hola mauro, en realidad, el Gary lo que te ofrece es una mayor cobertura, pero no hace la luz mucho más suave, pues esto depende de la superficie que ilumina, y el Gary no incrementa demasiado la superficie.

      Salvo que lo estés usando en una situación en que parte de la luz que sale del Gary rebote sobre alguna superficie de mayor tamaño que ilumine al sujeto y, por tanto, ofrezca una iluminación más suave.

      Ciao

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