Hace pocas fecha publicamos una encuesta entre nuestros lectores en la que nos interesábamos por el formato en que hacían sus fotografías, si en RAW o en JPEG. He de reconocer que me resultó sorprendente que un 20% de los resultados de la encuesta coincidían en que, a pesar de poder disparar en RAW, veían un inconveniente en el procesado posterior de las fotos y por ello preferían disparar directamente en JPEG. Para todos ellos y para ti, si es tu caso, te traigo una serie de consejos para que te resulte más sencillo aprovechar las ventajas del formato RAW sin renunciar a la comodidad de evitar en la medida de lo posible la manipulación posterior de tus fotos. (Seguir leyendo...)
Hoy voy a hablarte un poco de composición. Pero va a ser composición a posteriori, después de haber hecho la foto. Y para ello voy a utilizar Lightroom, el programa de Adobe pensado para fotógrafos del que te hemos hablado en más de una ocasión en dZoom. ¿Quieres mejorar una buena foto que tengas por ahí en un par de minutos? Te garantizo que funciona, y no vas a tener realizar más ajustes que el del encuadre de la foto. ¿No te lo crees? Dedícame esos dos minutos y te cuento cómo hacerlo. (Seguir leyendo...)
Ahora que ya conocemos las principales características de Lightroom, que hemos aprendido a manejarnos con la interfaz y que ya sabemos cómo importar nuestro archivo fotográfico, es un buen momento para empezar a juguetear con Lightroom. Y una de las maneras más sencillas y efectistas son los presets. Se trata de ficheros de configuración y/o acciones que permiten automatizar diferentes tareas o realizar efectos con un solo clic. Y aplicarlos a una sola o a todas las fotos que desees. Hoy te contamos cómo conseguirlo. (Seguir leyendo...)
En artículos anteriores te hemos presentado Lightroom como uno de los mejores programas con que los apasionados a la fotografía contamos en la actualidad, y su potencia a la hora de ayudarte a gestionar y procesar tu archivo fotográfico. Recientemente te descubríamos los secretos de la interfaz de Lightroom, identificada por muchos como una de las claves de su éxito. Hoy te contamos cómo importar tu archivo fotográfico en Lightroom, para que puedas empezar, desde ya, a trabajar tu archivo desde este fantástico programa. (Seguir leyendo...)
Ya te lo adelantábamos hace unos días. Son tantas las ventajas y posibilidades que ofrece Lightroom para el apasionado a la fotografía que creemos que merece la pena que le dediquemos un buen puñado de artículos para tratarlo en profundidad. En el artículo de presentación de Lightroom te contábamos cuál era su filosofía de operación y cómo estaba especialmente pensado para cubrir y agilizar tu flujo de trabajo en el procesado. En el artículo de hoy te proponemos empezar a explorar la (absolutamente genial) interfaz de Lightroom y sus principales opciones. Para los que ya venís trabajando con Lightroom desde hace algún tiempo os aviso que lo que vamos a tratar hoy son conceptos básicos (que, por otro lado, nunca viene mal repasar). Para los recien iniciados a Lightroom, lo que viene es un buen punto de partida para empezar a aprender a sacarle todo el jugo. (Seguir leyendo...)
Por poco tiempo que lleves en esto de la fotográfia digital te habrás dado cuenta de que el proceso no acaba con el disparo. Antes de poder enseñar, imprimir o compartir tus fotos (de la manera que lo desées) seguramente tendrás que: descargarlas al PC, descartar las que no valgan, etiquetarlas, recortarlas, enderezarlas, corregir la exposición... Básicamente, seguir los pasos de lo que llamamos un buen flujo de trabajo fotográfico. Para todo flujo vas a necesitar diferentes programas que te ayuden en cada una de las acciones... o uno solo que cubra el total del proceso. Es el caso del software que te presento hoy: Adobe Lightroom, en mi opinión, uno de las mejores programas de los que disponemos para desarrollar un potente y ágil flujo de trabajo. (Seguir leyendo...)
Vale: la situación es la siguiente. Le has cogido gusto a la fotografía y cada vez tienes el dedo más caliente. El caso es que disparas y disparas: cada vez tomas más fotos. Y te has dado cuenta de que, para que una foto esté presentable no basta con descargarla en tu ordenador. Hay ciertos ajustes (enderezar, reencuadrar, niveles, saturación...) que necesitas hacer. En otros casos, quieres darle un toque especial con algún que otro efecto espectacular. El caso es que cada foto tiene un trabajo posterior que no tienes muy bien sistematizado, pero que sabes que tienes que hacerle. Y, mientras tanto, tu archivo fotográfico sigue creciendo. ¿Sabes de lo que te hablo? ¿Te pasa lo mismo? Pues bien, que sepas que tu problema tiene una solución sencilla. Sigue leyendo y te contaré cómo tener siempre a punto tu archivo de fotos con un buen Flujo de Trabajo. (Seguir leyendo...)