Cómo Conseguir Colores Vibrantes en Tus Fotos

colores-vibrantes-fotos-1

En más de una ocasión te habrán llamado la atención esas fotografías con unos colores muy vivos e intensos. Colores que pocas veces has llegado a ver con tus propios ojos o que no has sabido capturar con tu cámara. Para ayudarte a conseguir que tus fotografías tengan unos colores vibrantes puedes poner en práctica los siguientes consejos.

Ten en cuenta la luz

A plena luz del día los colores son vivos y saturados, pero la luz es demasiado dura, creando sombras fuertes. Si utilizas el polarizador creas más contraste y saturación.

A plena luz del día los colores son vivos y saturados, pero la luz es demasiado dura, creando sombras fuertes. Si utilizas el polarizador creas más contraste y saturación.

Ante todo, debes tener en cuenta que es la luz la que va a determinar los colores que aparecerán en tu fotografía. No es lo mismo fotografiar a plena luz del día que durante una puesta de Sol o un día nublado.

Para ello hay que tener claros algunos conceptos sobre las cualidades de la luz. Por ejemplo, no es que la luz de medio día sea mala, si no que no es buena si lo que buscas son colores suaves, intensos y  cálidos. Más bien encontrarás una atmósfera donde los colores son planos, escenas con mucho contraste y sombras muy duras.

Las condiciones climáticas influyen mucho en la luz y en el resultado de las fotografías en exteriores. Cuando el cielo está encapotado por un mar de nubes, la luz es suave, pero el ambiente es gris. Si conseguimos un amanecer o atardecer con algo de nubes, la luz del Sol inundará de color todo el cielo. Es cuando los naranjas, amarillos, rojos, rosas y magentas aparecerán en nuestras fotografías.

En hora cercanas al ocaso, la luz cambia, creando una gama tonal diferente. Los colores cálidos predominan en las luces y los fríos en las sombras. Todo dependerá de lo que estés buscando.

En hora cercanas al ocaso, la luz cambia, creando una gama tonal diferente. Los colores cálidos predominan en las luces y los fríos en las sombras. Todo dependerá de lo que estés buscando.

Unas nubes tapando el Sol justo antes o después de ponerse por el horizonte nos dará unos minutos para poder fotografiar sin que se nos queme esa parte de la fotografía. Una situación ideal sería un mar de nubes y despejado por el horizonte donde está el Sol. De esta manera, cuando más bajo esté el Sol más iluminará de color las nubes.

Cuando hablamos de la luz también hay que tener en cuenta cómo incide sobre nuestro sujeto.

Usa un filtro polarizador

El filtro polarizador satura el cielo azul, y crea un bonito contraste con el rojo de las flores.

El filtro polarizador satura el cielo azul, y crea un bonito contraste con el rojo de las flores.

En ocasiones determinadas podemos contar con un aliado para saturar los colores. Este aliado es el filtro polarizador. Gracias al polarizador podemos contrastar aún más una fotografía, oscureciendo el cielo, por ejemplo, y haciendo más blancas las nubes. El polarizador elimina los reflejos, la luz lateral que incide sobre los objetos, y deja paso al color en sí del objeto. Un ejemplo claro, aparte del cielo, es el agua. En el mar podemos ver la luz reflejada, con esos puntos de luz que cubren todo el mar. Sin embargo, al polarizar conseguimos ver el verde turquesa ya que eliminamos la luz.

¿A qué hora fotografías?

Dos sitios muy próximos a distintas horas del día, con diferente luz, crean fotografías diferentes. La hora azul, cuando se encienden las luces crean esos colores vibrantes y esa combinación entre frío y cálido.

Dos sitios muy próximos a distintas horas del día, con diferente luz, crean fotografías diferentes. La hora azul, cuando se encienden las luces crean esos colores vibrantes y esa combinación entre frío y cálido.

La hora en la que se toma la fotografía, como se ha podido ver en el punto anterior, es fundamental. La hora es determinante y permite obtener resultados totalmente diferentes. Fotografiando en ciertos momentos del día estamos aumentando las posibilidades de éxito. Como ya sabrás, en fotografía existe lo que se conoce como hora dorada, que es ese momento durante un amanecer y atardecer en el que todo se tiñe de colores intensos y cálidos. Dicha luz es tan bonita que nadie puede resistirse a fotografiar a esas horas.

Hay lugares donde es mejor fotografiar al amanecer, y otros al atardecer, dependerá de la idea que tengamos. Lo bonito de esos momentos es precisamente la calidad de la luz, esos colores son lo más importante en nuestra fotografía, y seguramente el motivo de que nos hayamos pegado un madrugón, así que a la hora de medir la luz tenemos que tenerlos en cuenta.

Si dichos colores tienen demasiada intensidad de luz aparecerán blancos en nuestra fotografía y nada habrá servido. Hay que intentar medir bien esa zona. Momentos de luz como estos suponen tener un gran contraste, por lo que se recomienda utilizar filtros degradados. Los filtros degradados son fundamentales para reducir el contraste de una fotografía, y de esta manera conseguir captar tanto la información en las altas luces como en las sombras.

Si no dispones de estos filtros tienes dos opciones, realizar varias fotografías con diferentes exposiciones o asumir que parte de la fotografía saldrá oscura.

Aprende a controlar los colores durante el revelado.

Recomiendo derechear el histograma para conseguir la máxima información, y por supuesto, disparar en RAW. Esto te asegura que tu foto tendrá más información y a la hora de reverlarla tendrás más versatilidad. Al derechear, los colores aparecen muy claros, como si hubieran perdido la intensidad y el color, pero esto es precisamente porque hemos sobreexpuesto.

El truco aquí está durante el revelado, en el que tendrás que corregir la exposición. Si reduces la exposición, los colores volverán a aparecer, colocándose cada uno en su sitio. Para conseguir que los colores sean más vivos e intensos hay que subexponer un poco. Cuanto menos intensidad de luz tenga un color más saturado e intenso aparecerá. Así es como podemos recuperar esos cielos con esos colores tan magníficos.

A la hora de revelar una fotografía tenemos más opciones para conseguir esos colores que tanto buscamos. Con la Saturación podemos saturar todos los colores de la fotografía. Esto significa que estamos aumentando su viveza e intensidad. Los rojos son más rojos, los azules más azules y así con todos. Cuando una fotografía está apagada en general, podemos aplicar un poco de saturación. Recomiendo tener mucho cuidado con esta herramienta y aplicarla cuando sea estrictamente necesaria y en su justa medida.

Sin embargo, el ajuste de Intensidad nos permite dar más intensidad precisamente a los colores de nuestra fotografía que están más apagados. Con lo cual, la fotografía adopta un aire diferente. Gracias a la intensidad, podemos tener una relación de colores más vibrantes de forma más general. Tampoco es conveniente abusar de esta herramienta, aunque los resultados no son tan llamativos cuando lo hacemos.

El uso de estas herramientas depende de la finalidad. Se pueden obtener resultados irreales o simplemente potenciar un poco los colores. En ocasiones la fotografía no consigue transmitir esa intensidad que pudimos contemplar y ajustar estos parámetros pueden hacer que el resultado transmita lo que nosotros queremos.

Sergio Arias Ramón, fotógrafo profesional especializado en viajes y naturaleza. Formación autodidacta centrado en la composición. Apasionado del blanco y negro donde encuentra su visión más personal. Puedes seguir sus trabajos en sergioariasfotografia.es y en facebook, twitter o instagram.

Enlaces relacionados

Comentarios

  1. alejogerosa dice:

    El artículo está muy bien planteado.
    Queda tela para cortar en el apartado sobre revelado. Vendrá la secuela?
    Saludos.

Opina