A la hora de almacenar una imagen digital se puede elegir de
entre varios formatos en que la información de tonos, brillos y
contrastes va a ser recogida. Unos de ellos son comprimidos: algunos
con pérdidas y otros sin ellas; otros en cambio no tienen compresión
alguna. En algunos casos nos interesará que ocupen poco espacio
porque tengamos memoria limitada, o porque queramos que tarden poco
en descargarse desde Internet. En otros casos, nos interesará tener
la máxima calidad posible y poco importará el espacio que puedan
ocupar. Sepamos lo que pueden ofrecernos los formatos más comunes en
fotografía digital.
Dos son las características fundamentales que varían entre los diferentes formatos:
Obviamente, las imágenes en formatos comprimidos de un tamaño y profundidad de color dados ocupan menos que las no comprimidas. Al mismo tiempo, sucede que al abrirlas y escribirlas tras haberlas modificado hay que descomprimirlas en el primer caso y comprimirlas en el otro. Sin embargo, estos procesos de compresión/descompresión no llevan apenas tiempo.
Realmente, la pregunta no es tanto: ¿Compresión o No compresión? sino ¿Compresión con pérdidas o No?. ¿Qué significa compresión con pérdidas? Se trata de un mecanismo de compactación de la información de las imágenes digitales en que se consiguen unos elevados ratios de compresión. Aunque conllevan una pérdida en la información y por tanto en la calidad de la imagen. En los formatos de compresión con pérdidas se aplican algorítmos que permiten decidir cual es la información menos relevante para el ojo humano y la desechan. A mayor cantidad desechada mayor compresión, menor espacio, pero también menor calidad.
TIFF: es uno de los formatos de almacenamiento sin pérdidas que usan muchas cámaras digitales. También se usa en los programas de retoque de imágenes digitales. Es un formato de almacenamiento de la más alta calidad. Admite una profundidad de color de 64 bits, aunque gracias al uso de un algorítmo de compresión sin pérdidas consigue reducir su nivel de espacio.
RAW: se usa como alternativa a TIFF. Consiste en almacenar directamente la información que procede del sensor de la cámara digital. Si hubiera que convertirla a TIFF el proceso tendría una mayor demora y requeriría mayor espacio de almacenamiento. Los formatos RAW suelen ser distintos entre los fabricantes. Como inconveniente tiene que para poder trabajar con las imágenes en un PC o para imprimirlas hay que llevar a cabo su conversión a otro formato estándar, lo cual lleva un cierto tiempo. Sin embargo, el nivel de calidad que tienen las imágenes en RAW es semejante al de las imágenes TIFF
JPEG: es uno de los formatos más populares, siendo uno de los más usados también en Internet. Permite almacenar y transmitir las imágenes ocupando muy poco espacio, aunque con pérdidas de calidad. Afortunadamente se puede decidir el nivel de pérdidas (y por tanto de calidad) que se desea tener. Aún con los niveles de calidad más altos en JPEG el ahorro de espacio es considerable frente a, por ejemplo, un fichero TIFF
GIF: es el otro gran conocido de los internautas. Utiliza un algoritmo de compresión sin pérdidas. Sin embargo, la calidad en las imágenes no llega a ser muy alta por su limitada profundidad de color (sólo 8 bits). Permite transparencias e imágenes rodantes (que reciben el nombre de GIFs animados)
PNG: otro de los formatos de Internet, aunque no tan popular como los dos anteriores. Ha sido concebido como el sustituto de GIF, incrementando su profundidad de color (hasta los 48 bits) y usando un mecanismo de compresión sin pérdidas mejorado.
PSD: se trata del formato nativo del conocido programa de retoque fotográfico Photoshop. Admite capas, texto y almacena el estado de edición / manipulación en que puede haber quedado una imagen. Permite almacenar las imágenes con la calidad más alta, aunque a costa del uso de un gran espacio en disco.
| Formato | Compresión / Tipo | Profundidad de color | Uso típico |
| TIFF | Opcional / Sin pérdidas | 1 a 64 bits | Imágenes de alta calidad, cámaras digitales, escáneres, impresión |
| RAW | Sin pérdidas | 48 bits | Cámaras digitales |
| JPEG | Con pérdidas | 8 o 24 bits | Cámaras digitales, Internet, impresión, intercambio de imágenes |
| GIF | Sin pérdidas | 1 a 8 bits | Internet, imágenes de reducido tamaño, logos... |
| PNG | Sin pérdidas | 1 a 48 bits | Internet, gráficos, iconografía software |
| PSD | Sin pérdidas | 1 a 64 bits | Edición y manipulación |
En las cámaras digitales, el formato más comunmente usado es el JPEG. De hecho, salvo usos bastante específicos, es perfectamente válido para la práctica totalidad de fotografías que queramos tomar. La combinación entre el nivel de pérdidas (que se regula con el nivel de calidad que se elige en los menús de la cámara) y la resolución con que tomamos la foto nos da el espacio total que ocupará una foto. Y con este dato y la cantidad de memoria disponible con que cuente nuestra cámara, sabremos el número de fotos con esa resolución y esa calidad que podemos almacenar. La siguiente tabla recoge un ejemplo*:
| Resolución | Calidad | Tamaño de la imagen | En una tarjeta de 256 MB caben... |
| 2272 x 1704 | RAW | 3780 KB | 65 |
| 2272 x 1704 | Superfina | 2002 KB | 123 |
| 2272 x 1704 | Fina | 1116 KB | 222 |
| 2272 x 1704 | Normal | 556 KB | 443 |
| 1600 x 1200 | Superfina | 1002 KB | 246 |
| 1600 x 1200 | Fina | 558 KB | 440 |
| 1600 x 1200 | Normal | 278 KB | 868 |
| 1024 x 768 | Superfina | 570 KB | 431 |
| 1024 x 768 | Fina | 320 KB | 762 |
| 1024 x 768 | Normal | 170 KB | 1390 |
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