La luna es uno de mis motivos favoritos. Tiene su dificultad, no creas. Por un lado está en contínuo movimiento, con lo que la velocidad de obturación no puede ser muy baja; por otro, no dispones de mucha luz (en planos no muy cercanos), por lo que tienes que trabajar con el diafragma muy abierto; además, la cantidad de luz depende de la fase en que se encuentre...
En una cámara digital con un zoom óptico reducido (4x o inferior) será muy complicado tomar primeros planos, pero no por pericia, sino por limitaciones de la lente. No te recomiendo usar el zoom digital para conseguir un primer plano más grande, porque perderás calidad. Lo que sí puedes hacer es tomar las fotos cuando la luna esté más cerca del horizonte, porque tiene mayor tamaño y, a veces, ciertos tonos anaranjados que le dan mucho encanto.
La luna da mucho juego en montajes. Si juegas con doble exposición puedes potenciar su reflejo en un lago, o en el mar por ejemplo... Hay multitud de consejos que te pueden dar para fotografiar la luna. Entre ellos, algunos son estos: