En este artículo veremos el tercer y último elemento para el control de la exposición de una fotografía: la sensibilidad ISO.
Como sabemos y ya vimos aquí en dZoom, los otros elementos que controlan la exposición en fotografía son la apertura de diafragma y la velocidad de obturación.
En este artículo repasaremos el concepto de sensibilidad ISO.

En fotografía analógica o química, la velocidad ISO ( o ASA como también se conocía) venía impuesta con cada carrete.
Por lo tanto, para las 36 o 24 fotos del mismo, este valor era fijo y solo podíamos jugar con los otros dos parámetros: apertura y velocidad.
Desde la llegada de las cámaras digitales tenemos la ventaja de variar la sensibilidad ISO foto a foto, pudiendo cambiar los tres elementos que controlan la exposición y dándonos así muchas más posibilidades a la hora de sacar nuestras fotografías.
La sensibilidad ISO está ligada al elemento sensible de la cámara: película en la fotografía analógica o sensor las cámaras digitales.
Si fuéramos rigurosos deberíamos aclarar que la física detrás de cada tipo de sensor es diferente, o entrar a analizar términos como la relación señal-ruido, pero tratándose de un articulo para afianzar conocimientos básicos, nos quedaremos con que:
Esos granos o pixeles a lo largo de una imagen es lo que se conoce en fotografía como ruido:

Imagen de Ruido sobre fondo blanco.
Fotografía con ruido, sobre todo en las sombras.
Lo que debemos recordar siempre sobre la sensibilidad ISO es:
Con los avances en las cámaras digitales y sobre todo en sus sensores, la calidad del mismo afecta al ruido que genera, siendo este, con cada generación de cámaras, menor.
También es interesante destacar que a un mismo valor ISO, factores como la densidad de megapíxeles, tamaño del sensor, y calidad del mismo, nos dará mas o menos ruido.
Son muchos los fotógrafos, sobretodo iniciantes, que le tienen mucho respeto al ruido en una imagen, y para que este no aparezca, no suben el ISO, resultándoles imágenes subexpuestas, que seguramente serán fotografías con peor calidad que unas correctamente expuestas, pero con ISO más elevados.
A la hora de disparar, simplemente recuerda: utiliza el valor ISO más bajo que tenga nuestra cámara, pero siempre garantizando que la foto nos sale correctamente expuesta, para los valores de velocidad de obturación y apertura de diafragma deseados.
Si dejamos la exposición a un lado, la velocidad y apertura nos permiten conseguir efectos creativos, pero la sensibilidad ISO únicamente va a aportar mayor o menor ruido a la imagen.
Veamos algunos ejemplos para ver como afecta la sensibilidad ISO al ruido final de una fotografía.
La cámara usada es una Nikon D3100.


Estas imágenes demuestran, que a pesar de subir el ISO, en una cámara actual, el rendimiento es muy bueno, teniéndonos que ir a las sombras para ver la diferencia en ruido.

En estos cortes de la zona de sombra, podemos ya ver con más detalle como evoluciona el ruido al aumentar el ISO.
Por último, una comparación entra dos ISO?s, uno bajo (100) y otro alto (3200), donde vemos diferencia en el ruido, pero aún a ISO 3200, el ruido es muy contenido.

Espero que les haya quedado claro el concepto de sensibilidad ISO.
Nos despedimos con un último consejo: no temas subir el valor de la sensibilidad ISO. Las cámaras actuales permiten obtener una calidad muy alta a ISO elevados, 1600, 3200, etc.
Pero recuerda disparar al ISO más bajo que puedas siempre y cuando la foto quede correctamente expuesta.
Con este articulo hemos completado el recorrido a los tres elementos que controlan la exposición en una fotografía.