Posiblemente lo hayas visto en más de una fotografía por ahí: una imagen en blanco y negro en la que un objeto está en color. Y te habrás preguntado ¿cómo se hace eso? ¡Seguro que es muy difícil!. Pues resulta que no: que es un efecto muy sencillo de conseguir. Debes partir de una foto en color para ello. En el siguiente artículo te enseñamos cómo conseguirlo con Photoshop.

Lo primero que hay que hacer es convertir la imagen a blanco y negro. Para ello, accede al menú Imagen > Ajustes > Desaturar (Image > Adjustmentes > Desaturate en inglés). Date cuenta que no vale cambiar el modo a Escala de grises: perderíamos la información de color.
El truco consiste en utilizar el Pincel de historia (History brush en inglés) y repasar la zona a la que queremos devolverle el color. Por tanto, seleccionamos el Pincel de historia en la barra de herramientas de Photoshop, seleccionado un grosor de trazo adecuado para el trabajo que vamos a realizar (dependerá del tamaño de la foto).
Con un poquito de paciencia (y el Pincel de historia seleccionado) deberás repasar las zonas de la imagen para las que quieras recuperar el color. Recuerda que para trabajar con más comodidad puedes hacer zoom sobre las zonas más complicadas.
Sencillo ¿no?. Pues ahora te toca a tí. Hemos abierto un hilo en el foro para que postees tus composiciones. ¿Te animas?