Me suele pasar cuando voy con el coche por la noche por calles muy famosas en las que se encuentran edificios o monumentos emblemáticos. De repente me recorre un escalofrío por el cuerpo al notar el disparo de un flash. Pienso "¡ya me han cazado!" e instintivamente miro el velocímetro, al pensar que he sido fotografiado in fraganti circulando más rápido de lo permitido. Transcurridas algunas décimas de segundo (y tras comprobar que no he cometido ninguna infracción de tráfico) me doy cuenta de que el flash no procedía de un radar, sino de algún turista despistado que pretendía cazar una instantánea del monumento de turno, sin saber que le podría quedar mejor sin usar el flash. ¿Cómo? Te lo cuento en el siguiente artículo.
Los flashes que incorporan las cámaras digitales (los externos son otro cantar) tienen un alcance típico de 3 a 5 metros. Si pretendes tomar la foto de una calle famosa, un edificio emblemático o un monumento inolvidable, vas a necesitar situarte a más distancia, por lo que la luz del flash no va a servir para iluminarlo. Dicho de otro modo: resulta inútil disparar el flash. Gastarás pilas de un modo innecesario. Pero lo peor no es eso; lo peor es que, en multitud de casos, la foto saldrá más oscura que si tuvieras apagado el flash. Resulta que la cámara asumirá que el flash va a iluminar el objeto que pretendes inmortalizar, y realizará ajustes suponiendo que el marco está más iluminado de lo que en realidad está. Osea, que mejor, apaga el flash.
Si hay poca luz, el sistema de enfoque automático lo tiene mucho más complicado. Así que, si tu cámara permite modificar manualmente el enfoque, fíjalo al infinito: funcionará en la mayoría de los casos.
Es una de las recomendaciones más frecuentes cuando cuentas con poca luz. Si tu cámara te lo permite, configura la sensibilidad ISO lo más elevada posible. A menudo, las cámaras introducen mucho ruido en el valor ISO más elevado del que disponen, así que, si tienes trípode, tal vez prefieras fijar el penúltimo valor de ISO disponible.
Para fotografiar monumentos por la noche no necesitas flash, sino un trípode. Piensa que al no disponer de mucha luz, la velocidad de obturación va a ser lenta y, con ello, la probabilidad de obtener fotos movidas si no usas una plataforma estable para tu cámara crece exponencialmente. ¿Te olvidaste el trípode? No te preocupes: echa un vistazo a estos consejos, que te pueden sacar de un apuro.