Son pequeños fragmentos de lugares y momentos. Nombres, formas, simbolos. El souvenir... la prueba irrefutable de haber estado en un sitio. Tal vez este es el punto en el que se encuentra con la fotografía. Un recuerdo.
Pero es que además, dan mucho juego. Una tienda de souvenirs, está llena de colores, distintas texturas, una gran originalidad, y sobre todo... elementos repetitivos. Un lugar perfecto para ensayar el ritmo en tus composiciones ¿no os parece? ¡Eso si, siempre que el dueño de la tienda no te saque de allí a gorrazos!
¡Vamos a ver unos ejemplos!
















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