Como has podido ver estos últimos días, si has seguido los artículos que hemos ido publicando, uno de los elementos básicos con los que cuentas a la hora de trabajar la composición fotográfica son las líneas. Las líneas que podemos encontrar en las fotografías son un elemento muy poderoso que, con un poco de práctica, nos permitirá añadir distintas sensaciones a las imágenes, además de ser un recurso muy útil a la hora de guiar la vista de quien contemple nuestras fotos. Para acabar de afianzar los conceptos, cuando pienses en cómo jugar con las líneas en tus fotos, no olvides los siguientes consejos.
Las líneas en fotografía se pueden dividir en tres grandes grupos según su dirección. Estos grupos son los formados por las líneas horizontales, las líneas verticales y las líneas diagonales. Cada tipo de línea genera un impacto visual diferente, y en el futuro deberías buscarlas antes de disparar cuando compongas tu foto.
Aprender cómo usar las líneas en fotografía no es algo que ocurra de repente. Este proceso de aprendizaje requerirá la dedicación de tiempo y práctica hasta que controles su uso. Un buen modo de practicar y trabajar el uso de líneas es revisar fotos antiguas que hayas hecho en el pasado, analizando en qué imágenes las líneas han funcionado y en cuales no lo han hecho.
La próxima vez que salgas con tu cámara, antes de encuadrar tu foto, analiza con detenimiento qué líneas tienes delante y cómo puedes utilizarlas para aportar algo a la foto, de modo que juegen a tu favor, no en tu contra. Busca también las líneas que formen patrones que puedan resultar interesantes, de modo que acentuen la foto.