Sin duda ya lo sabes: tu cámara te lo permite. Y la única buena razón para ir borrando en la propia cámara las fotos que no te gustan es ahorrar espacio y no quedarte sin capacidad de almacenamiento en el momento crítico. Pero ahora que las tarjetas de memoria están tan tan tan baratas... realmente no merece la pena: te compras una tarjeta más y listo. Hay muchas y buenas razones por las que no deberías borrar las fotos desde tu cámara. Hoy te acerco un puñado de ellas.
Por muy grande que sea el monitor de tu cámara, nunca te va a permitir contemplar realmente el aspecto final de tus fotos. Piensa que no te permite calibrarlo y que la luz ambiente es muy diferente en función de los casos. A veces ocurre que incluso fotos que parecen movidas desde la propia cámara esconden cierto misterio e interés cuando las vemos desde el ordenador. Merece la pena esperar hasta entonces y decidir si hay algo que se puede aprovechar.
¿Nunca te ha pasado? A mi, en más de una ocasión me pasa que pulso el botón que no quiero. Por eso trato de alejar, lo
más posible, el pulgar del botón de borrado. Imagínate que se me va y resulta que borro la foto que no quiero... Y si te lo digo es que ya me ha pasado. Mejor no arriesgarse ¿no crees?.
Hay momentos que son mágicos para realizar fotos. Si hablamos de paisajes naturales, los diferentes matices de la luz cambian al instante. Si nos referimos a personas, nuestros estados de ánimo varian en el tiempo; se nota especialmente con los niños. Si te dedicas a revisar las fotos que acabas de hacer cada dos por tres, estás perdiendo oportunidades de hacer fotos únicas. Piensa que en las cámaras convencionales no se podían ver las fotos y no pasaba nada. Cuanto más tiempo pase tu ojo sobre lo que pretendes fotografiar más probabilidades hay de que lo captures en un momento especial.
Les pasa incluso a los más previsores. En alguna ocasión se han quedado sin batería. Y muchas veces se lamentan al pensar en la energía que han desperdiciado revisando y borrando fotos. Pasa como con el agua: aunque de momento sobre, es mejor ahorrar pensando en el futuro. Y es que "más vale prevenir que tener que curar".
En artículos anteriores ya te contamos que las tarjetas tienen una vida útil que se mide en número de escrituras. Cuantos más borrados puntuales hagas desde la cámara, menor será la vida de tu tarjeta. Es preferible realizar un solo borrado cuando hayas descargado todas las fotos al ordenador.
Últimamente me viene pasando al escribir artículos como éste: los mejores consejos los dáis vosotros. Así que, abusando de vuestra paciencia, os voy a pedir que, si se os ocurren más buenas razones por las que no deberíamos borrar fotos desde la cámara, las comentéis a continuación. De antemano... ¡¡Muchas Gracias!!