Es probable que alguna vez te hayas planteado la posibilidad de comprar una cámara de fotos para un niño pequeño. Aparentemente no hay demasiadas alternativas en el mercado, ¿o sí?
Si me concedes los tres minutos que tardarás en leer este artículo, te daré una visión diferente para que puedas elegir una cámara fotográfica digital para niños mucho mejor y más barata de lo que probablemente pienses.
He podido comprobar que los niños, desde que son muy pequeños, muestran una especial atención por las cámaras de fotos, sobre todo si ven que sus padres o personas cercanas a ellos las utilizan. El hecho de poder hacer fotos y verlas en la pequeña pantalla de la cámara atrae poderosamente su atención. ¿O me vas a decir que los peques, una vez que les has tirado una o varias fotos no te dicen: "ahora yo", "ahora me toca a mí", "déjame probar"...?
A menudo, solemos sofocar esos deseos de una cámara regalando a nuestros niños una cámara de fotos de esas que se abre el objetivo y sale un muñeco. Muchos colorines, sonidos, botones, ... Pero le falta algo. Funcionar y hacer fotos de verdad. Y, sobre todo, poder ver el resultado inmediatamente en la pantalla.
Los niños pequeños son pequeños, pero no tienen un pelo de tontos. En cuanto se dan cuenta de que su cámara de fotos no funciona como la tuya, no la quieren. Quieren un como la tuya. Quieren una cámara que haga fotos de verdad, y que se puedan ver en la pantalla.
Por supuesto, estoy hablando de niños de 3 ó mas años. Hasta los 3, creo que una de esas cámaras cumple perfectamente el objetivo que buscamos: evitar tener que dejar que cojan tu cámara y soportar los correspondientes sufrimientos ante la posibilidad de que dañe la cámara :)
Los fabricantes de juguetes lo tienen todo estudiado, y llevan algún tiempo haciendo cámaras específicas para niños. Marcas como Fisher Price o Imginarium tienen sus propios modelos, y algunos fabricantes del sector de la fotografía también tienen los suyos propios.
Estas cámaras de fotos se caracterizan por su gran tamaño y colorido, pero, sobre todo, por ser lo menos parecido a una cámara digital que podamos plantearnos en cuanto a su calidad, y un precio completamente desproporcionado para lo que se puede esperar de ellas. Como se suele decir: "mucho ruido y pocas nueces".
Además, habitualmente son concebidas y creadas como si de un juguete más se tratase, por lo que los niños, que ya hemos dicho que no son tontos, se aburrirán de ellas más pronto que tarde y darán al traste con nuestro intento de introducirlos en el maravilloso mundo de la fotografía y también con el buen puñado de dinero que seguro nos hemos gastado en la cámara.

Con todas estas especificaciones, lo cierto es que podemos encontrar bastantes opciones dentro del catálogo de cámaras digitales ultracompactas de las principales marcas. Simplemente tenemos que buscar cuáles se ajustan al precio que estamos dispuestos a pagar, y que en cualquier caso se acercan razonablemente al precio de esas "cámaras" de juguete de las que hablábamos.
Tu niño, no nos engañemos, no va a ser tan disciplinado como tú a la hora de volcar sus fotos al ordenador de forma periódica. Por lo que deberás dotar su cámara de una tarjeta lo suficientemente grande como para que esto no sea un problema.
Cada vez son más asequibles y ofrecen una mayor capacidad, por lo que la compra de una tarjeta de memoria de cierta capacidad no supondrá un gran incremento sobre el precio de la cámara. Échale un vistazo a estos 8 consejos para la compra de una tarjeta de memoria.
Aunque de por sí una cámara de este tipo es razonablemente resistente, para muchos de estos modelos existen accesorios que complementan perfectamente lo que estamos buscando.
Se trata de unas fundas de silicona que, al igual que las armaduras para las cámaras réflex (camera armour) permiten proteger de golpes nuestros equipos más grandes, salvaguardarán la cámara que elijamos de golpes y arañazos, y además la dotarán de un aspecto más atractivo e interesante para los niños, por sus vivos colores.
Por menos de 5 euros te las llevan a casa, con lo que son el complemento perfecto para garantizar la robustez de la cámara frente a golpes o caídas que pueda sufrir cuando el niño la tenga en la mano.
Muy bien, te he convencido, le has comprado o vas a comprar una cámara para que empiece a dar rienda suelta a su creatividad y, de paso, dejar de pedirte a ti tu preciada cámara :)
¿Cuáles son los siguientes pasos? Lo siguiente será acompañarle en el fascinante proceso de aprendizaje que ofrece el mundo de la fotografía. Apóyale, interésate por las fotos que hace, trata de ir enseñándole poquito a poco consejos a nivel de composición, de luz, etc.
Y, si no sabes qué más puedes hacer para que tu hijo comience a disfrutar de la fotografía, préstale atención a estos 8 Buenos Consejos para Introducir a los Niños en el Maravilloso Mundo de la Fotografía.
¡Comparte tu pasión por la fotografía con quienes más quieres dándoles a ellos también la posibilidad de disfrutar plenamente de ella!