Seguro que te ha pasado más de una vez lo siguiente: tienes la cámara en las manos, se presenta la oportunidad de hacer una buena foto, y después de hacerla, o aún peor, cuando llegas a casa, compruebas horrorizado que la foto está mal tomada porque no tenías la cámara correctamente configurada. En este artículo te damos una serie de sencillos consejos para que tu cámara esté siempre lista y no vuelvas a arruinar una buena foto por no controlar la configuración.
He de reconocer que soy bastante despistado para esto y me cuesta muchas veces poner en práctica mis propios consejos. Pero no es menos cierto que he sufrido estos problemas en más de una ocasión y, sobre todo, se los he hecho sufir a otros por no tener cuidado.
Si eres constante y te aplicas un poco, podrás evitar situaciones desagradables cuando estés haciendo fotos. Tan solo tienes que revisar la configuración de tu cámara y seguir estos consejos cuando acabes de hcer fotos y te dispongas a guardarla. Algunos consejos son incluso de aplicación inmediata antes de apagar la cámara en medio de una sesión.
Recuerda que los ISO altos generan más ruído en la imagen. Muchas veces es necesario utilizar ISO alto por las condiciones de iluminación del entorno, cuando ni la apertura del diafragma ni la velocidad de obturación permiten ajustar la cantidad de luz mínima necesaria para sacar la foto en condiciones.
Cuando acabes de hacer esas fotos que requieren ISO altos, baja el valor de nuevo al mínimo. En condiciones normales podrías sobreexponer la foto o, cuanto menos, conseguir que la foto tenga más ruído del debido sin necesidad.
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Puede que por algún motivo hayas variado el valor de la exposición para ajustar la medición de la luz. Salvo que tengas identificado que tu cámara sobreexpone o subexpone por defecto y te guste hacer fotos con este control cambiado, vuelve a ponerlo en su posición original.
Por defecto, las cámaras suelen traer un modo de medición matricial de la luz, pero muchas cámaras disponen de distintos modos de medición. Comprueba que el modo de medición que tienes configurado en tu cámara es el correcto.
Al igual que ocurre con los modos de medición, las cámaras fotográficas cuentan con distintos modos de ajuste de la temperatura del color, lo que se conoce como balance de blancos. Si estás disparando en JPEG, comprueba que el modo de balance de blancos queda en automático por si has estado trabajando con un modo de balance de blancos específico para dias nublados, luz artificial, etc.
En mi caso siempre disparo en RAW, pero hay veces que he podido cambiar el tamaño de la imagen o su calidad sin darme cuenta. Da mucha rabia pensar que estás haciendo fotos en RAW y comprobar luego que estaba en modo JPEG, o que creías estar haciendo las fotos a un tamaño y resultar que la resolución que habías elegido era menor.
Si tu cámara tiene esta opción y la utilizas, desactívala después de usarla.
Este fin de semana me ocurrió que estuve haciendo fotos para procesarlas despúes con un programa de HDR, y después de hacer las fotos usando un trípode y el modo bracketing de mi cámara, se me olvidó desactivarlo y perdí varias fotos porque algunas me quedaban subexpuestas y otras sobreexpuestas sin que me diera cuenta del motivo.
Siempre, repito, siempre que llegues a casa después de una sesión, acostúmbrate a pasar las fotos al ordenador y a formatear a continuación la tarjeta de memoria en la cámara.
De este modo la próxima vez que salgas tendrás tus fotos anteriores a salvo y la memoria completamente vacía para poder hacer todas las fotos que puedas.
De lo contrario, es probable que cuando te des cuenta de que la tarjeta no estaba vacía hayas hecho ya alguna foto y tengas luego que borrar las antiguas una a una, siempre y cuando, eso si, las hubieras pasado previamente al ordenador.
Acostúmbrate a cambiar la batería usada y ponerla a cargar, poniendo en la cámara una batería nueva. Seguro que alguna vez has cogido la cámara y te has dado cuenta después de salir de casa de que la batería se estaba agotando y no tenías repuesto.
Es fundamental. Si quieres sacar partido de tu cámara, aprende a manejarla. Revisa los conceptos, entiende sus posibilidades, y aprende a ajustar los distintos parámetros de la cámara. Te permitirá sacar todo el provecho de la máquina y darte cuenta de cuando algo no está funcionando bien, los motivos, y cómo solucionarlo para que deje de ocurrir.
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