En algunos artículos hemos cubierto muchos aspectos relativos a los retratos en fotografía: desde los tipos de retrato en función del encuadre, hasta consejos para hacer retratos a diferentes colectivos como los niños pequeños o los bebés, pasando por las fotografías de grupo y todo tipo de procesado posterior de las fotos. En este artículo os traigo un caso práctico de retoque de un retrato con Photoshop.
A la hora de escribir este artículo he utilizado algunos de los trucos y técnicas de retrato fotográfico recopiladas en el artículo Retrato Fotográfico: Técnicas, Consejos y Retoque en Un Único Artículo. En él encontrarás referencias a los textos explicativos con gran detalle de los distintos procesos que vamos a aplicar aquí, además de ejemplos prácticos de cada uno de ellos.
Para el caso práctico lo primero que he hecho es buscar una buena foto. La elegida tiene un buen encuadre, un fondo que no distrae y está correctamente enfocada. Y es que de nada sirve en esforzarse en el procesado de una foto si el original no es bueno.
La foto elegida no es mía; es de lauinop y tiene el nombre de Listening.
Las claves de un buen retoque son que, conociendo a la persona de la foto, puedas decir que notas algo en el resultado final que no sabes bien explicar. Esto te indicará que los cambios que has realizado han sido lo suficientemente sutiles.
Antes de empezar a trabajar en arreglos más profundos, lo primero que suelo hacer en mis retratos en Photoshop es reparar las imperfecciones de la piel, normalmente granos o lunares.
Para ello, basta con seleccionar la herramienta Pincel Corrector Puntual en Photoshop (la que tiene un icono con una tirita), seleccionar el grosor del pincel, y pintar sobre los lunares o puntos irregulares en la piel que desee eliminar.

Una vez realizado el primer tratamiento sobre la piel, lo siguiente que hago es trabajar los ojos. Para retocar los ojos voy a trabajar en dos líneas: el blanqueado de la cornea y el brillo del iris.
Debemos tener mucho cuidado con este tipo de ajustes, porque en cuanto se nos vaya un poco la mano, el efecto será completamente irreal.
Para el brillo del iris, lo que suelo haceres ponerme en modo Máscara de Capa (Letra Q en Windows), seleccionamos la herramienta pincel, ajustamos el grosor, la opacidad y el flujo, y empezamos a pintar en el iris del ojo. Alternando del modo Máscara de Capa al modo normal de trabajo (letra Q), podremos ver como va nuestra selección.

Una vez tengamos los dos ojos seleccionados, invertimos la selección (Ctrl+May+I),y lo que hago siempre es crear una nueva capa de ajuste de niveles, dejando la capa en modo de fusión Normal, o, mejor aún, cambiando el modo de fusión a Trama.
Lo bueno de trabajar con capas es que siempre puedo reajustar los valores.

A continuación paso al blanqueo de la cornea. Este cambio debe ser también muy sutíl. Y también lo voy a hacer ajustandolo con una capa de Niveles.

En Máscara de Capa, creamos una máscara en la zona blanca del ojo y repetimos el mismo proceso que con el iris, esta vez manteniendo el modo de fusión de la capa en Normal.

No soy amigo de los ajustes drásticos y no lo voy a aplicar aquí, pero hay una opción que puedes probar por su extremada sencillez y es a cambiar el color de los ojos con Photoshop.
Este efecto queda muy bien, sobre todo en retratos de mujeres. El proceso te lo contamos en detalle en el artículo "Piel de Porcelana en 6 Sencillos Pasos con Photoshop", en el que incluímos un videotutorial y todo.
Consiste en lo siguiente. Nos ponemos en modo Máscara de Capa y pintamos con un pincel la piel del rostro, evitando los pliegues de la piel. Repasamos bien las zonas, comprobando que tengamos toda la zona que queremos seleccionada alternando entre el modo de trabajo Normal y el modo en Máscara de Capa (tecla Q)

Cuando tengamos la selección hecha, la invertimos (Ctrl+May+I), copiamos la zona seleccionada y la pegamos en una nueva capa que llamaremos, por ejemplo, piel. Si ocultas el resto de capas, deberías poder ver algo como esto:

Ya tienes tu capa de piel. Ahora, para suavizarla, simplemente hay que aplicar un desenfoque gausiano con un valor cuyo resultado nos satisfaga.

Con esto ya habríamos mejorado bastante nuestro retrato. Podríamos haber jugado con el color del pelo, o blanquear los dientes (en esta foto no hay dientes; lo siento).
Pero lo que voy a hacer ahora es jugar con la tonalidad de toda la foto, que afecta fundamentalmente al tono de la piel. Para ello, aplico un par de nuevas capas de ajuste de Tono/Saturación.
En la primera capa, bajo la saturación para todos los colores (en la combo, "Todos"). Subo la saturación y la luminosidad de los rojos, bajo la saturación de los amarillos y subo la luminosidad de los amarillos.

Vuelvo a aplicar el mismo proceso con otra capa de Tono/Saturación solo para los amarillos, volviendo a bajar la saturación y volviendo a subir la luminosidad.


