Con todo lo que hemos hablado ya sobre fotografía HDR en dZoom, aún no hemos cubierto un uso de esta técnica que puede dotar a nuestras imágenes de un acabado y calidad únicos. Estoy hablando, por supuesto, de la fotografía de interiores.
La fotografía de interiores es una fotografía que a menudo presenta una enorme variedad lumínica. Por lo que el poder contar con una técnica que posibilita captar y mostrar este amplio rango de luces ofrecerá unos magníficos resultados. En este artículo veremos algunos consejos para lograr fotos irrepetibles.
Como comentaba en la introducción, me parecía mentira que aún no hubiésemos hablado de esto en dZoom. Sin embargo, haciendo un poco de memoria he encontrado este artículo con consejos para fotografiar tu vivienda en el que el número 12 planteaba el uso de HDR. ¿Quieres que tus fotos de interiores sean únicas? Pues échale un vistazo a ese artículo.
Todo surgió en la casa de campo de unos amigos. Una casa preciosa, por cierto, de la que me pidieron tomar una fotografía para poder imprimirla y exponerla en su vivienda habitual.
La fotografía en cuestión era de su salón y, como puedes ver, como toda fotografía de interiores, contaba con una luminosidad que resultaba imposible captar con una sola toma.
Como puedes ver, la captura (10mm, f/13, 13 seg, ISO 100), aunque es correcta en cuanto a exposición general, tiene luces reventadas como las de la ventana y la lámpara y sombras demasiado empastadas como las de los sofás.
Había que hacer algo para mejorar el resultado, había llegado el momento del HDR ;)
Parto de la base de que sabes qué es la técnica HDR y cómo aplicarla, sino es así, no te preocupes, tenemos una colección de 7 fantásticos artículos sobre HDR a través de los que poder convertirte en todo un experto de la técnica. No te la pierdas.
Una vez que tenemos los conceptos básicos claros, déjame que realice algunos comentarios para lograr el mejor resultado posible.
Después de estos consejos, es momento para ponerse manos a la obra, ¿no te parece?
Ya tenemos claro lo que queremos: el encuadre, el número y distancia entre las tomas, si incluiremos o no el flash.
Hemos montado el trípode, preparado el disparador remoto y configurado la opción de bracketing, si la tiene, en nuestra cámara (si no, nos tocará hacerlo a mano).
Llegó el momento: ¡dispara!
En esta ocasión, realicé tres tomas con las características que puedes ver en la imagen superior. Para ello, seleccioné el modo bracketing de mi cámara con una separación entre tomas de 2EV.
Lamentablemente, cuando trabajé con ellas en casa, observé que no me habría venido mal hacer un par de tomas extra. Pero ya era algo tarde...
Por eso hacía hincapié en el apartado anterior sobre la necesidad de evaluar muy bien el número de tomas y distancia entre éstas que necesitaremos. No lo olvides cuando te pongas manos a la obra.
Como bien sabes, tras tomar las fotografías, es momento de comenzar con el procesado en un programa específico de HDR. Yo suelo emplear dos: Photomatix y HDR Efex Pro, aunque hay muchos más.
En esta ocasión me decanté por HDR Efex Pro, concretamente la versión 2. A continuación puedes ver una captura del interfaz.
Lo siguiente es comenzar a jugar con los ajustes hasta encontrar el resultado deseado. Para conocer los ajustes y saber cómo manejarlos, puede venirte bien este artículo.
Tras varias pruebas, éste es el resultado que alcancé:
Comparémosla con la fotografía no HDR y así podremos ver de forma más clara qué ha aportado la técnica a la fotografía.
Fíjate en la zona de sombras (sillones, mesa...) es ahí donde la técnica aporta una mayor riqueza a la fotografía, ¿no te parece?
Las luces altas, sin embargo, no hemos podido recuperarlas demasiado. Como comentaba en el anterior apartado, habría necesitado disparar una toma con, al menos, -4EV. De ahí la importancia de planificar muy bien las exposiciones de las distintas tomas.
Hasta aquí este artículo. Espero haberte podido dar algunas ideas y que tu cerebro ya esté pensando en cómo poner en práctica todo lo aprendido.
La próxima vez que tengas que realizar fotografía de interiores, ya sabes, valora la posibilidad de emplear la técnica HDR. Y, si finalmente optas por ponerla en práctica, no olvides los consejos que hemos comentado. E, incluso, si te animas, compleméntalos con los tuyos.
¡Hasta la próxima!