Todos, antes o después, pasamos por la situación de tener que hacer fotos a nuestros hijos, hermanos pequeños, sobrinos, nietos, hijos de amigos, amigos, etc. en su partido de fútbol semanal del sábado por la mañana. Cuando digo fútbol, me refiero a cualquier deporte, y cuando digo sábado, también es aplicable a domingos :)
Se trata de un importante desafío al que, como digo, tarde o temprano, tenemos que hacer frente, así que allá van una serie de consejos que estoy seguro de que te vendrán de perlas para lograr las mejores fotos en estas condiciones.
En estos partidos, por las horas a las que suelen jugarse es habitual que el sol esté "recién levantado" o, al menos, no en su punto más alto.
Por ello, para lograr una exposición correcta y que la presencia del sol no queme tus imágenes, es más que recomendable que te sitúes en la banda de modo que dejes al sol tras de ti.
Así lograrás, además, imágenes bien contrastadas y los rostros y equipaciones de los niños perfectamente iluminadas.
Lo he comentado antes, debes situarte en la banda, de modo que dejes el sol a tu espalda. Y, una vez en la banda, es deseable contar con algo de espacio para poder desplazarte.
Eso sí, la zona de desplazamiento es preferible que se sitúe cerca del córner. ¿Por qué? Pues porque desde esta posición lograrás tomas más frontales de los jugadores, en lugar de tomas laterales, que serían las que conseguirías situándote, por ejemplo, cerca de la línea del medio campo.
Si es posible, desplázate por toda la banda y pruébalo, pero verás que la mejor posición es colocarse cerca del banderín.
Es posible que no estés habituado a hacer uso del modo de disparo manual, sin embargo, en estas condiciones suele ser el más adecuado, siempre y cuando no hayas nubes en el horizonte, o bien el cielo esté completamente nublado. De modo que contemos con una iluminación uniforme.
En estas condiciones, la iluminación variará muy poco, por lo que podremos hacer una medición inicial probando distintos valores de apertura y tiempo de exposición hasta lograr una exposición correcta y, a partir de entonces, mantenerlos durante el resto del partido.
Podríamos optar por el modo de prioridad a la apertura y que la cámara calculase en cada toma el tiempo de exposición correcto, pero, dada la escasa variación de iluminación, es más adecuado dejar esos valores fijos.
Además, el modo de prioridad a la apertura, en determinadas tomas, podría equivocarse al medir. Por ejemplo, si los colores predominantes son muy oscuros (sobreexponiendo) o muy claros (subexponiendo).
Sobra decirlo, pero, por si acaso, recordarte que el valor de sensibilidad a emplear debe ser el mínimo posible, o bien el nativo de tu sensor.
Si la mañana está soleada no tendrás problemas con este ajuste, por el contrario, si la iluminación no es todo lo buena que nos gustaría, es posible que tengas que elevar un poco este valor.
Si te ves obligado, ten cuidado de no subirlo más allá de lo estrictamente necesario. De lo contrario, estarás incoporando ruido a la imagen.
Al no tener permiso para meterte en el campo, vas a necesitar una focal lo suficientemente larga como para encuadrar la parte de escena en que se produce la acción.
De lo contrario, tendrás que hacer en el proceso de edición recortes para aislar la parte exacta de la escena.
Además, un teleobjetivo es la focal más adecuada porque podrá permitir reducir la profundidad de campo lo suficiente como para que el fondo no distraiga y se centre la acción en el sujeto enfocado.
Piensa en focales superiores a los 150 ó 200mm para lograr buenos resultados (especialmente si las dimensiones del campo son elevadas).
Como comentaba en el punto anterior, la profundidad de campo es un elemento fundamental en la fotografía deportiva.
Para reducir la profundidad, como sabes, además de utilizar una distancia focal elevada, también es importante que selecciones una apertura amplia (número f pequeño).
Sólo así lograrás centrar la atención sobre el jugador o jugadores que desees y restar importancia (al tiempo que restas nitidez) al fondo y resto de elementos que se muestren en la toma.
Si tu objetivo te lo permite, prueba con aperturas de f/4 o incluso inferiores. Observarás una importante reducción de la profundidad de campo.
Con tiempos de exposición superiores o iguales a 1/500 seg. no tendrás ningún tipo de problema. El subir de estos valores únicamente obedecerá a la necesidad de exponer correctamente.
Recuerda que dispararemos en modo manual, con el ISO más bajo posible y una amplia apertura, por lo que si el día es muy soleado es posible que tengamos que irnos a tiempos de exposición de 1/2000 seg. o superiores para no sobreexponer. Ningún problema.
Si, por el contrario, el día no es todo lo luminoso que debería, deberemos garantizar la apertura y tiempo de exposición mínimos indicados, sacrificando, si es preciso, la sensibilidad ISO. Nada que no sepas, ¿verdad?
Sin lugar a dudas, el modo de enfoque para este tipo de situaciones ha de ser el enfoque de servo continuo, en el que la cámara y objetivo te ayudarán a mantener al sujeto en foco.
Si recuerdas, hace un tiempo te hablamos sobre ello en el artículo Qué Modo de Enfoque Utilizar En Cada Situación.
Para fotografía deportiva debes hacer uso de AF-C e indicar que el área de enfoque sea de, al menos, 9 ó 21 puntos.
Si tu cámara lo permite, sería incluso más apropiado confiar en el ajuste de área de enfoque 3D que muchos cuerpos empiezan a incorporar y que ofrece mayor precisión en estas circunstancias.
En cuanto a la orientación de la toma, yo optaría por un mayor predominio de tomas horizontales, pues hay mayor lugar al movimiento, a la amplitud, a la sensación de velocidad.
Únicamente reserva las tomas verticales para aquellas situaciones en las que quieras aislar a uno de los jugadores. O centrarte en un detalle muy concreto.
El resto de lances del juego muéstralos en horizontal, obtendrás mejores resultados. Créeme.
Si estás usando un teleobjetivo no zoom, no hay duda, mantendrás la focal, pues no tienes posibilidad de variarla.
Si por el contrario estás empleando un objetivo zoom, estarás tentado de variar la focal. Mi recomendación en este caso es que trates de evitar la variación de focal, perderás tiempo.
Concentrate en el enfoque y en rellenar el encuadre con la focal deseada. A la velocidad a la que se desarrollan las jugadas es probable que la variación de focal te impida captar la acción, de ahí que te recomiende no variar este parámetro.
El balón, la pelota, la bola, el esférico, el cuero..., es el protagonista del deporte. Sea el que sea. Por eso hay que darle su importancia.
En la mayoría de tomas es recomendable que lo muestres. De lo contrario, parecerá que no tiene sentido el movimiento, la lucha entre los jugadores, el tomar una u otra dirección en el campo, la mirada de los jugadores en una u otra dirección, etc.
Por ese motivo, muéstralo y darás un mayor sentido a la toma y lo que pretendes transmitir con ella.
Éste es, sin lugar a dudas, el consejo más importante, pero también el más difícil de aplicar y conseguir. Es la esencia de la fotografía: predecir, estar preparado, estar listo para el momento adecuado.
Para lograr una buena toma, deberás ser capaz de anticiparte a la jugada y estar esperando con tu cámara el momento exacto: un regate, un disparo, un forcejeo, un gesto de complicidad entre jugadores, un gesto de satisfacción, un lamento, etc.
Es ese momento que estabas esperando y que deberás perseguir a lo largo del partido. Paciencia, pero, sobre todo, mucha atención y ¡dispara!
La publicación de este artículo ha venido motivada tras ver hace poco un vídeo de Jared Polin en su artículo How to photograph soccer tutorial, un buen fotógrafo al que sigo la pista.
Como seguro que a ti también puede inspirarte y ayudarte a mejorar tus fotos, ahí va el vídeo. Es un poco largo (y está en inglés), pero te prometo que merece la pena y te ayudará a complementar lo dicho en estos 12 consejos.
¿Verdad que te ha resultado útil? Pues, ¡prepara tu cámara para el próximo sábado y ponlo en práctica!