Recuerdo cómo cuando compré mi primera cámara compacta, una de mis obsesiones a la hora de mirar las características era que tuviera la rosca en la parte inferior para contar con la posibilidad de utilizar un trípode. Por encima de megapixels y otras especificaciones, ésta me parecía fundamental. Y es que cuando reviso mis fotos me doy cuenta y me reafirmo en que es un accesorio fundamental, ya que muchas de esas fotos no las hubiera podido hacer sin un trípode. Si no dispones de trípode estás perdiendo una gran oportunidad de hacer fotos increíbles en una serie de situaciones determinadas. ¿Quieres saber a qué tipo de fotos me refiero?
Precisamente la semana pasada publicábamos un artículo sobre el proceso de compra de un trípode en eBay nuevo por 50 euros.
Me sigue pareciendo increíble cómo esa pequeña incisión en la base de la cámara puede dar unos resultados tan maravillosos. Y es que aunque no conozco cámara réflex que no permita anclar la cámara a un trípode, no todas las compactas cuentan con esta opción.
Posiblemente se trate de un problema de espacio a la hora de diseñar el cuerpo, pero sea cual sea el motivo, considero no disponer de esta posibilidad como un gran error. Y es que hay una serie de situaciones que, con el uso de un trípode, te permitirán recoger cosas que de otra manera hubieran sido materialmente imposibles.
Las repaso.
Independientemente de las ventajas de un trípode en cuanto a la fotografía de paisajes, que son aquellas que te permiten conseguir una mayor nitidez y profundidad de campo al poder realizar exposiciones más largas, las fotos de las salidas o puestas de sol se complican en exceso sin la ayuda de un trípode.
Las buenas fotos en la hora azul se obtienen a partir de exposiciones, en ocasiones, de varios segundos. Si no cuentas con un trípode en esta situación, olvídate de tomar una buena foto en condiciones.
Cualquier foto que recoja el movimiento requiere de un trípode para que las zonas estáticas no salgan movidas o trepidadas. Pero en fotos de agua en movimiento ésto es especialmente necesario.
Tanto en ríos como en el mar, el efecto seda del agua se consigue con exposiciones por lo general cuanto más largas mejor. De hecho, un buen complemento para estas situaciones es un filtro de densidad neutra, precisamente para poder alargar el tiempo de exposición.
¿Se te ocurre alguna manera de hacer esto sin un trípode?
Estoy hablando de HDR Real: HDR sacado de fotos distintas. Ya te he explicado cómo hacer HDRs desde un solo RAW e incluso se pueden hacer cosillas con un único JPG, pero estas variantes, que podríamos llamar pseudo-HDR, no recogen la esencia ni la potencia del HDR real, basado en múltiples exposiciones.
Y sin un trípode ya me contarás como haces esto.
Me gusta llamarlo así por diferenciarlo del HDR, aunque no deja de ser otra variante. El proceso es el mismo: sacar varias fotos para poder luego tomar zonas de una foto y de otra.
Aplico la fusión de imágenes sobre todo en esas fotos de salidas y puestas de sol, donde puede haber mucho contraste entre el cielo y la tierra.
Cualquier situación en la que utilices el modo de braketing se corresponderá con el uso de un trípode.
¿Cuantas veces has estado por ahí con amigos, llega el momento de la clásica foto de grupo, y alguién se tiene que quedar fuera para poder hacer la foto? Seguro que más de una.
Con un trípode solventas la situación sin mayor problema. En combinación con el temporizador de la cámara, resuelves la papeleta.
Encuadras, disparas, vas corriendo a ponerte en el hueco que te han dejado, sonríes, y ¡zas! Ya tienes la foto de grupo que siempre has deseado... ¡en la que sales también tú!
Bueno, venga, vale. Seguro que has hecho fotos panorámicas montando varias fotos sin ayuda de trípode. Lo reconozco, yo también las he hecho. Cuesta un poco montarlas con los programas para fotos panorámicas disponibles, pero al final el resultado es aceptable.
Pero, ¿has probado a hacer lo mismo con un trípode? Ay, amigo. Como cambia la cosa. No querrás volver a hacer panorámicas sin él.
Recuerdo cómo cuando era niño lo que más me llamaba la atención de las postales de ciudades iluminadas eran esas estelas de colores que dejaban los coches a su paso por las calles de la ciudad.
En fotografía urbana nocturna, no solo eliminas elementos de distracción como es un coche parado en medio de tu foto, sino que además le concede un atractivo especial. Tan especial que puede que quieras hacer fotos directamente a estelas de luces como el centro de interés de tu foto.
Hace poco escribíamos un artículo con consejos y técnicas para clonar/multiplicar personas en nuestras fotos.
Un motivo más, por si había pocos, para tener un trípode y poder pasar un rato divertido.
La verdad es que podría seguir. Seguro que si sigo pensando se me ocurren más situaciones interesantes en las que perdería una buena foto por no llevar un trípode conmigo.
Si quieres, ayúdame a completar la lista. ¡¡Anímate!!