La fotografía macro es, como ya hemos visto en más de una ocasión, una disciplina fotográfica muy espectacular porque no estamos acostumbrados a ver el mundo de la manera en que lo retrata nuestra cámara cuando hacemos macrofotografía. Sin embargo, cuando se habla de fotografía macro, por norma general uno puede limitarse a pensar en fotografía de insectos o de flores. Nada más lejos de la realidad: podemos hacer buenas fotografías macro de cualquier cosa que tengamos delante. En este artículo vamos a ver distintas posibilidades que nos ofrece el mundo macro para que te sirva de inspiración y te animes a probar la macrofotografía.
Es, quizás, la categoría reina de la macrofotografía: la fotografía de insectos. Ya hemos hablado alguna vez en dZoom de este tipo de fotografía y dimos algunos consejos para poder conseguir buenas instantáneas de bichos. Básicamente tienes que armarte de paciencia para poder captar bien estos animalitos: vigila el fondo de tu fotografía, enfoque siempre a los ojos (o siempre que te interese, al menos), controla la profundidad de campo, ten en cuenta la luz de la que dispones (para evitar sombras que puedan estropearte la foto). Si conoces bien los insectos con los que te vas a encontrar, seguramente te será más fácil conseguir fotografiarlos en actitudes curiosas. Además, para no encontrarte con los bichos muy activos (y que no se dejen fotografiar), evita las horas de más calor: a primera hora de la mañana y la última hora de la tarde (siempre vigilando de disponer de la luz que necesitemos, por supuesto) los insectos están más tranquilos y, por lo tanto, más quietos. Así que te será más fácil. Por otro lado, si evitas las horas de más calor, dispondrás, también, de una luz más suave y que, seguramente, produzca sombras más difusas y agradables. Aunque, en caso de tener que disparar a pleno sol, siempre puedes recurrir a hacerlo en la sombra.
Dejando de lado tu propio ojo fotográfico que hará que consigas fotografías únicas y con tu estilo, puedes intentar jugar (fotográficamente) con tus insectos. Por ejemplo, intenta capturarlo mientras vuela (eso sí, antes ármate de toneladas de paciencia, pues con la profundidad de campo tan pequeña con la que se trabaja en la fotografía macro, a cualquier movimiento del insecto, éste se saldrá de foco), o busca imágenes en las interaccionen más de un insecto. También puedes buscar reflejos o sombras que puedan ayudarte a crear composiciones interesantes. Pero sin duda, lo que te dará fotografías más impresionantes será poder captar a los bichos realizando actividades propias de ellos: rituales de apareamiento, rutinas de alimentación... Por eso te decía, hace un momento, que es importante que conozcas aquello que vas a fotografiar, el conocimiento puede regalarte grandes fotos.
Y, por supuesto, no olvides que NO debes tocar ni molestar a los animales. Si no consigues la fotografía que buscas, mala suerte. ¡Íntentalo otro día!

Sí alguien compite con los insectos para aparecer en la mayoría de fotografías macro, ese alguien son las plantas. No es casualidad, de hecho, que el símbolo típico para denominar la macrofotografía en los menúes de nuestras cámaras sea una flor. Sin embargo, para conseguir hacer fotos a vegetales que sean interesantes visualmente debemos no obsesionarnos con las flores. Es cierto que es la parte más vistosa y que los colores y formas que sirven para llamar la atención a los insectos, también nos llaman la atención a nosotros. Especialmente si disponemos de plantas exóticas o con flores muy exhuberantes. Por eso, para conseguir imágenes originales, debemos buscar aquellos detalles que, más allá de la flor, puedan regalarnos una buena toma. Nos pueden servir ángulos de vista distintos (por ejemplo, desde abajo), las hojas, las espinas, las raíces...
Sea como sea, la macrofotografía de plantas puede ser un buen comienzo para tomarle el pulso al macro y coger un poco de práctica antes de salir al ruedo con, por ejemplo, los insectos que, sin duda, te traerán más quebraderos de cabeza pues no estarán estáticos e inmóviles como una planta en un día sin viento!

Para conseguir un macro espectacular no hace falta que nos tiremos por el suelo en busca de insectos inquietos, ni que nos dé la alergia acercándonos a las plantas más originales del planeta. ¡Ni siquiera hace falta que salgamos de casa! Si eres como yo y siempre andas con la cámara en el cuello, seguramente tengas tu casa fotografiada desde todos los ángulos. ¿Crees que ya no puedes sacarle jugo fotográfico? Ármate con los cacharros para hacer macro y mira tu casa de otra forma, hay miles de detalles que, seguro se te han pasado por alto y ahora tienes la oportunidad de descubrir viéndolos muy de cerca. Por ejemplo:
Estos son tres ejemplos muy claros de que cualquier cosa, por cotidiana que sea, puede llegar a inspirarte para hacer unas buenas fotos. Incluso puede provocarte para empezar un nuevo proyecto fotográfico o una serie de fotografías temáticas. Sólo es cuestión de aprender a mirarlo todo con otros ojos... o con los mismos ojos pero desde más cerca! ;)

Sí, el mundo de las texturas es mucho más amplio y no se consigue, sólo, con la fotografía macro. Pero hacer fotografías a distancias tan pequeñas y ampliando el sujeto a veces de maneras tan espectaculares, deja a la luz una cantidad enorme de texturas que, a simple vista, pasarían desaparecidas. Y es nuestra misión como fotógrafos enseñar el mundo que nosotros vemos, así que ármate de paciencia con el enfoque selectivo, la poca profundidad de campo y la luz de la que dispongas y empieza a investigar qué objetos/detalles/cosas pueden ofrecerte las texturas más interesantes.
Puedes probar con piel de fruta (el kiwi o la naranja, por ejemplo), con la ropa (tejanos, terciopelo, lana...), incluso con los muebles (la madera o el metal puede darte texturas realmente interesantes!) y también puedes salir a buscarlos por la calle. A ver qué te ofrecen coches, señales de tráfico, paredes o el mismo suelo. ¡Acércate y mira!

Ya estuvimos hablando hace unos días de que una sesión de fotos no consistía únicamente en disparar una fotografía en la que apareciera una persona. Si tomamos como referencia que hacer un retrato es intentar captar "lo que una persona es" en una foto, está claro que podemos intentarlo de muchísimas maneras distintas. Una de estas maneras es, evidentemente, la macrofotografía. Todos tenemos detalles que nos diferencian del resto de humanidad y que, seguro, son fotografiables. Una peca, una mancha de nacimiento, los ojos, la comisura de los labios, un tatuaje, unos pendientes... Buscar la macrofotografía en los retratos puede ser muy interesante si nuestro fin es conseguir retratar (es decir plasmar la esencia de aquella persona en una imagen). Pero también puede ser muy útil si lo único que pretendemos con nuestra fotografía es cumplir con un encargo o hacer una simple sesión de fotos de moda. Las fotografías macro complementarán las otras imágenes que tomes y, así, quedará un reportaje más amplio y original. Además, inmortalizarás detalles que, de otro modo, quizás quedarían perdidos entre toda la otra información que pueda proporcionar una fotografía más general. Así que, busques lo que busques con tus retratos, dale una oportunidad a la fotografía macro, ¡puede ser una fabulosa aliada!

La fotografía abstracta es otra disciplina que no está limitada a la fotografía macro exclusivamente. Sin embargo, como en el caso de la búsqueda de texturas, las características de la fotografía macro nos pueden ayudar a conseguir este tipo de imágenes. Cuando tomamos una fotografía muy de cerca, es muy fácil que consigamos eliminar del encuadre cualquier referencia que nos cuente de qué tamaño son las cosas que tenemos en el encuadre. Por eso, realizar fotografía abstracta es bastante fácil cuando jugamos con la macrofotografía: porque el espectador no sabrá qué está viendo, no sabrá si es grande o pequeño, si se trata de algo conocido por él o completamente exótico. Sólo habrá líneas, volúmenes y pesos visuales que le parezcan más o menos agradables.

Por supuesto, estas no son las únicas fotografías macro que se pueden hacer, son sólo algunas propuestas para que la inspiración te llegue y te animes a sacar la cámara a macro-pasear! Seguro que tienes alguna idea, ¿se te ocurre alguna otra temática que pueda ser interesante de investigar con la fotografía macro?