En el artículo en que cubríamos la velocidad de obturación explicábamos cómo los distintos tiempos de exposición permitían, no solo conseguir la luz necesaria para exponer correctamente nuestra foto sino además, captar el movimiento de la escena. En este artículo te explicamos el por qué de las fotos movidas y qué hacer para evitarlo. ¿Alguna vez te ha salido una foto movida? Entiende los motivos para poder evitarlo en el futuro.
A la hora de jugar con los tiempos de exposición nos podemos encontrar con un problema, y es que captemos no solo el movimiento de la escena sino nuestro propio movimiento.
Lo ideal es que cuando seleccionemos la velocidad de obturación o el tiempo de exposición que vamos a aplicar a nuestra foto, garanticemos que se recoge el movimiento de la escena pero no el nuestro.
Puede que no hayas escuchado nunca esta palabra, pero seguro que has experimentado alguna vez su efecto. ¿Nunca te ha salido movida la foto? ¿Nunca has visto parpadear un símbolo extraño en la pantalla de tu cámara con el dibujo de un trípode?
La trepidación es el temblor que hace que una foto pueda salir movida cuando nuestro propio movimiento se recoge en la foto.
Cuando sujetamos la cámara, estamos transmitiendo vibraciones a la misma, y en función de cómo la tengamos sujeta y el tiempo de exposición que estemos utilizando, es probable que ese movimiento también se recoga en la foto. Es cuando hablamos de una foto trepidada o movida.
Hace muchos años escuché hablar de la regla 1/50. Esta regla decía que la velocidad mínima de disparo de la cámara con la que una foto no sale movida es 1/50.
Pero luego descubrí que esa regla asumía un parámetro fundamental que no me habían contado: la distancia focal.
En este punto te planteo una sencilla prueba. Coge tu cámara. Pon el zoom al mínimo y mira a través del visor. Ahora, pon el zoom al máximo, y vuelve a mirar por el visor un rato.
Si cuentas con un zoom lo suficientemente potente, te darás cuenta de que con el zoom al máximo es dificil mantener estable la cámara, ya que todo se mueve mucho.
Realmente, la cámara se mueve igual en tus manos, pero con la mayor distancia focal nuestros movimientos son mucho más evidentes. A la hora de hacer fotos, este movimiento se traslada a la foto, con lo que es bastante más fácil que con el zoom la foto salga movida. Eso, siempre y cuando no utilices una velocidad mayor que tu movimiento.
Por este motivo, la regla se amplía. La regla de 1/50 tenía aplicación en cámaras con una focal determinada. Si tu focal es de 200mm, probablemente necesites una velocidad de 1/200 o mayor.
Así que la regla 1/50 la podríamos convertir en velocidad mínima = 1 / distancia focal.
Hay factores y elementos externos que pueden afectar a los tiempos de exposición, aumentando o disminuyendo el tiempo máximo de exposición con el que podemos hacer una foto con garatías suficientes de que no salga movida.
Factores como el uso de estabilizadores en la cámara o en los objetivos, o la forma de sujetar la cámara a la hora de hacer fotos, afectan a este tiempo máximo.
No obstante, este tipo de reglas se basan en la media. Nuestro pulso puede ser mejor o peor que el de otros, y además hay factores que pueden afectar a la velocidad positiva o negativamente, como son el uso de estabilizadores o la forma de sujetar la cámara.
Por eso, la mejor regla que te puedo dar es "Conoce tu cámara". Conocer la cámara es fundamental para sacarle todo el partido, hacer buenas fotos en circunstancias diferentes y no perder oportunidades que más tarde podamos lamentar.
Así que, coge tu cámara y prueba. Prueba a hacer fotos con diferentes focales, y fuerza los tiempos máximos que te permitan hacer fotos con garantías de no salir movidas. De este modo conocerás tus límites y sabrás que velocidad elegir cuando salgas a hacer fotos.