Después de la introducción y una explicación detallada de las bases de funcionamiento, ha llegado el momento de contarte el paso a paso para mejorar el contraste local por zonas con Photoshop. Yo utilizaré la foto de Granada con que presentaba esta técnica. Te propongo que, al menos en las primeras pruebas, elijas una foto que tenga zonas bien definidas y de diferente nivel de brillo, para que puedas ver bien el resultado de aplicar este ajuste. Si ya la tienes, lanza el Photoshop y sigue leyendo.
Echa un vistazo a tu foto y decide las diferentes zonas que vas a procesar por separado. Lo que vamos a hacer con cada una de ellas es lo siguiente:
Así de sencillo: elige una zona, aplica los dos pasos anteriores y salta a la siguiente zona. Veámoslo con nuestro ejemplo.
Una vez más te recuerdo la imagen que tomábamos como punto de partida. Si analizas el histograma, verás que la foto tiene un amplio recorrido en brillo, por lo que realizar una mejora global del contraste no es posible (si quieres una explicación más detallada de este punto, te recomiendo que eches un vistazo al segundo artículo de esta serie).

Echa un vistazo a tu foto y trata de dividirla mentalmente en zonas. A la hora de hacerlo, déjate llevar por tu sentido común. Piensa que en cada zona vas a trabajar de modo conjunto, así que trata de identificar regiones a las que interese mejorar el contraste de modo independiente. No te preocupe que haya alguna zona que goce ya de buen nivel de contraste: se trata de mejorar y/o jugar con el brillo general.
No existe una única forma válida de dividir la foto en zonas. Yo, en mi caso, he trabajado con 5 zonas.

Céntrate en una de las zonas y haz lo siguiente. Yo voy a usar como ejemplo la zona 1: cielo.




Repite de nuevo el proceso de selección y ajuste de niveles para cada una de las zonas y lo tendrás.
Existen multitud de técnicas de selección de zonas y no todas valen para todas las circunstancias. Hay tantas técnicas que darían para escribir un libro, pero para el propósito del contraste por zonas, todas ellas deberían conseguir que las transiciones entre zonas sean imperceptibles. Con la máscara rápida esto lo hemos conseguido reduciendo la opacidad en las áreas limítrofes con otras zonas. Con otras técnicas de selección, un truco que suele usarse es realizar una selección precisa y sobre la máscara que se genera en la creación de una capa de ajuste, aplicar un filtro de desenfoque típicamente gaussiano.
Por último, al acabar, conviene revisar los niveles globales en su conjunto (niveles, temperatura de color, saturación... tal vez enfocar un poquito etc.) y hacer ajustes si fuera necesario al gusto del consumidor y... listo.
