Esta noche es una noche muy especial. Es una de esas noches en las que las familias se reúnen para cenar todas juntas. Un día de celebración en el que probablemente saques tu cámara.
Si te reúnes con la familia y quieras hacer buenas fotos, en este artículo te doy 7 buenos consejos para que puedas hacer mejores fotos en la cena de esta noche y en la comida de mañana. ¿Te animas?
Es un día muy especial y no puedes olvidar nada.
Especialmente si sales de casa, es necesario que revises bien todo el equipo para no olvidarte nada. Piensa en qué cosas vas a necesitar y no te dejes nada.
Por supuesto, revisa que las baterías de tu cámara estén bien cargadas y que la tarjeta de memoria tiene espacio suficiente.
En mi caso, cada vez que salgo con el equipo de casa, utilizo un check-list de fotografía para viajes que en su día preparamos para dZoom y que me ayuda a revisar rápidamente que lo llevo todo.
Si lo piensas, seguro que quieres hacer muchas fotos especiales para este día: a los padres, a los hijos, a los abuelos, ... los detalles de la mesa, los adornos, la comida, ...
En este tipo de situaciones es siempre interesante tener identificado que fotos quieres hacer.
De lo contrario, corres el risego de hacer demasiadas fotos iguales y darte cuenta al revisar el trabajo que has olvidado hacer una foto importante.
Dedica 5 minutos a apuntar en un papel cuales son esas fotos que quieres hacer y asegurate después de que las vas haciendo todas.
Lo normal en este tipo de celebraciones familiares es que aproveches en algún momento para hacer fotos a la familia.
Una posibilidad es hacerlas sentados a la mesa, pero puede ser una buena idea preparar retratos personalizados y reservar un espacio para hacerlos.
De este modo tendrás un sitio controlado para hacer las fotos, y puedes ir haciendolas cuando los invitados vayan llegando.
Para estos retratos, en ese entorno cuidado sería bueno que aparecieran elementos que nos recuerden al verlas que se trataba de las fotos de la cena de Nochebuena o la comida de Navidad.
Para ello, podemos buscar un buen sitio para hacer las fotos junto al arbol de Navidad, junto al Belén o junto a aquellos detalles decorativos que utilices como decoración en estas fechas.
Además, podemos aprovechar el bokeh de las luces de navidad utilizando una apertura suficiente y manteniendo cierta distancia con el fondo.
La iluminación en interiores es la mayoría de las veces un problema añadido.
Lo ideal es utilizar un flash externo en este tipo de situaciones. Si dispones de uno, usalo y rebotalo al techo a una pared mejor que apuntando directamente. COnseguirás unos resultados más naturales.
Si solo dispones del flash de la cámara, procura tener la estancia lo mejor iluminada posible para mitigar el efecto directo del flash.
Otra opción es trabajar con ISOs altos para tratar de mantener la iluminación original en ciertas situaciones, como por ejemplo cuando estés sacando ciertos detalles.
En fotografía en general, centrarse en el detalle es siempre un buen consejo. Es mejor hacer más fotos más simples que menos fotos que quieran sacar más cosas.
Por ello, prueba a buscar detalles que recuerden a estas fiestas. Adornos, luces, la decoración de la mesa, ... Si lo piensas, hay muchos detalles que poder mostrar en tus fotos específicos de estas fiestas que completarán perfectamente tu trabajo fotográfico.
Este puede que sea el consejo más importante de todos y el menos obvio por otro lado.
Todos nos arreglamos un poco más en estas ocasiones, acudimos a la cita con ilusión, preparamos la mesa con esmero... Y todos estos detalles pueden irse perdiendo según avanza la noche.
Es mejor hacer las fotos de la mesa cuando está recién puesta que cuando ya estamos comiendo.
Es preferible hacer las fotos a la gente cuando acaban de llegar (déjales unos minutos si vienen pálidos or el frío de fuera) que al final de la noche.
Es preferible molestar un poco con las fotos al principio que pasarse toda la noche con la cámara colgada.
Y así todos podréis disfrutar más.
Si se te ocurre algún otro consejo, dímelo rápido antes de que llegue la hora de la cena.
Y se te ocurra o no, quiero aprovechar las últimas líneas para desearte unas felices fiestas.
¡Feliz Navidad!